lunes, 12 de septiembre de 2011
El baile de la vida
Muchas veces me he figurado que la vida, en cierto modo, es como un baile, o mejor dicho, como un enorme salón de baile y que nosotros somos bailarines, danzantes al son y al compás de una melodía cambiante, a ratos más rápida, otros más lenta. Y cada vez que he pensando en ello ha sido porque de algún modo he experimentado la desazonante sensación de ir descompasada, como si perdiera el paso o me quedara en un estado de impasse. Esto no deja de ser curioso porque si se piensa, en definitiva, todo se termine reduciendo al complejo hecho de tener que aprender a bailar para movernos por la vida.
Pensemos pues en ello. Yo os pregunto: ¿ Os habéis propuesto en alguna ocasión aprender a bailar?. Quizá sí, ¿ verdad?. Ahora que están tan de moda los bailes de salón, los ritmos latinos y demás, hay muchas personas que dedican un poco de su tiempo a esta cuestión. Algunos de vosotros puede que lo hayáis intentado, otros quizá digan eso de que no aprendieron nunca a bailar porque no tienen sentido del ritmo, pero quienes lo habéis intentado e incluso logrado, seguro que experimentasteis esa sensación algo patosa de moveros descoordinados, como si el ritmo y la música fueran por un lado y nuestro cuerpo por otro. Luego eso va cambiando paulatinamente, va surgiendo cierta sintonía entre cuerpo, pies y música y es cuando se empieza a disfrutar del baile.
Yo recuerdo que cuando me decidí a aprender a bailar jotas castellanas, mi principal problema era que siempre giraba al sentido contrario, esa pequeña dislexia para distinguir la derecha y la izquierda me la jugaba constantemente, pero lo peor no era el giro mal dado sino lo que hacía después; pararme en seco sin saber cómo continuar. Me bloqueaba de tal manera que no era capaz de volverme a enganchar al baile y para cuando me decidía a hacerlo, encima seguía mal porque ya caía en cierto desaliento.
Después de varios fracasos de ese calibre, la profesora decidió contarme un pequeño truco: - Tú aunque te equivoques, sigue saltando, sigue moviéndote, ¡ no te pares¡, si te paras es cuando de verdad se nota el fallo.
Yo recuerdo que pensé al principio: ¡ Pero cómo voy a seguir moviéndome¡, ¿ hacia donde si ya voy en sentido contrario?. Se me notará aún más...
Pero resultó que tenía razón la profesora. No era en sí tan nefasto el equivocarme de lado o de paso, sino el hecho de quedarme parada y a la deriva. un giro en sentido contrario se subsanaba con unos pocos pasos para sincronizarme con el de al lado e ir a la par, y si se daba un paso cambiado, enseguida , al seguir saltando limpiaba ese mal efecto en cuestión de un segundo para enlazar con el paso correcto.
Fue a partir de este descubrimiento cuando comencé a tener menos miedo a equivocarme y a disfrutar bailando, como bien decía al principio.
En la vida, si extrapolamos esta lógica en lo cotidiano y en aquello que debemos afrontar mientras vivimos, es fácil darse cuenta de que no hay nada peor que quedarse quieto y frenar cuando hay algo discordante que nos confunde, o en el caso aún más delirante, cuando somos nosotros quienes provocamos esa discordancia.
Si imaginamos, efectivamente, que pasamos toda la vida intentando llevar un ritmo y un compás de vida en el enorme salón de baile que es la propia existencia, podemos igualmente imaginar que en algún momento la melodía nos va a pillar con el paso cambiado o que nos guste más seguir un ritmo mejor que otro, o que incluso otros nos cojan de la mano para bailar en pareja. Y siendo esto así, metafóricamente hablando, ¿ Cuál debe ser pues nuestra postura vital?.
Personalmente, como bien empezaba esta reflexión, puedo deciros que muchas veces he tenido la sensación de moverme por moverme, y esto quizá tampoco fuera del todo bueno ni malo, pero la vida ofrece momentos de tan diferente índole que el problema de caer en ciertas inercias es que terminas por no disfrutar plenamente de los pequeños ritmos, es decir de las pequeñas cosas, y del mismo modo tampoco estás preparado para los cambios porque al trastocar tus ritmos rutinarios, no te sale con naturalidad ni los giros ni los quiebros. Con el tiempo, y gracias a que me propuse aprender a bailar jotas castellanas, he comprendido que mientras se aprende es lícito confundirse y hacerse un lío con los pasos, pero del mismo modo es necesario adaptarse al ritmo, intentar encontrar la sintonía sin detenerse hasta conseguir hacer del vaivén una equilibrada danza en nuestra existencia.
Dicho esto, creo queridos lectores, que os toca a vosotros pensar cuál es vuestro ritmo y vuestros handicaps en el baile de la vida. Si tenéis siempre ganas de bailar, si creéis que sintonizáis con la melodía que escuchaís, si formas un bonito grupo de baile, si con tu pareja hay sincronización, si disfrutas del baile, o si quizás os negáis oportunidades, aprendizajes o os empeñáis en quedaros parados sumergidos en un silencio interior. Y puedo afinaros aún más; a lo mejor tambien sentís que durante un largo tiempo vivís balanceándoos al ritmo de un determinado compás de vida pensando que no hay otro ritmo ni otras melodías posibles, acomodados en ello. También podéis empeñaros en ir por libre, sin estructuras ni pasos, girando y moviéndoos hacía donde os pide el cuerpo sin tener en cuenta lo que suena a vuestro alrededor....son tantas las posturas vitales a las que el hombre puede someterse frente al baile existencial que incluso puede ocurrir que sea una mezcla de varias.
Desde luego y resumiendo esta íntima reflexión, lo que sí puedo afirmar y os deseo trasmitir es que el baile de la vida puede ser desconcertante pero siempre tiene un fondo bonito, abierto a la dicha, a las alegrías, a las emociones...y cuando se siente el compás con la vida todo adquiere tal sentido que la esperanza lo envuelve todo de color y brillantez.
El salón de baile siempre esta ahí para nosotros, es una constante que nos invita a danzar en ella, pero lo importante es comprender que mientras exista el latido en nuestra existencia, hay que moverse, bien para seguir en sintonía con la melodía de la vida que nos toque o bien para intentar retomar el compás cuando lo perdemos.
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Pilar Martinez.
lunes, 7 de marzo de 2011
Sucedaneos de Dios
domingo, 30 de enero de 2011
Sé sembrador de flores
a pesar de la actual crisis, les respondo:
Porque creo que Dios es nuevo cada mañana.
Porque creo que está creando el mundo en este mismo momento. Los caminos de la Providencia
son absolutamente sorprendentes.
No están sujetos al determinismo
ni a los sombríos pronósticos de los sociólogos.
Dios está aquí”.
sábado, 29 de enero de 2011
In interiore hominis habitat veritas
Mi maestro, siempre hábil para acertar de lleno en mis inquietudes, quiso que leyera un texto de Miguel de Unamuno. Lo leí, efectivamente. Bajo el título ¡ Adentro¡ y encabezado con la frase en latín " In interiore hominis habitat veritas", descubrí sino respuestas a mis dudas, al menos sí una idea aproximada de la quietud y serenidad que debo tomarme la vida y sus vaivenes, porque si bien no soy edificio sobre el que dibujar un proyecto, soy por el contrario una persona en manos de la vida y de sus aconteceres, a ratos placenteros otros, en cambio, más delirantes y desairados.
Unamuno en su texto, contesta supuestamente la carta de un desilusionado amigo que al paracer saborea la amarga hiel de la frustración.
En el interior del hombre, habita la verdad, viene a demostrarle con su alegato contundente Unamuno a su amigo. Textualmente le dice: " Vete al campo, y en la soledad conversa con el universo si quieres, habla a la congregación de las cosas todas, ¿ Que se pierde tu voz?, Más te vale que se pierdan tus palabras en el cielo inmenso a no que resuenen entre las cuatro paredes de un corral de vecindad, sobre la cháchara de las comadres. Vale más ser ola pasajera en el Océano , que charco muerto en la hondanada.
¡ Nada de plan previo, que no eres edificio¡. No hace el plan a la vida, sino que ésta lo traza viviendo. No te empeñes en regular tu acción por tu pensamiento, deja más bien que aquélla te forme, informe, deforme y transforme éste. Vas saliendo de ti mismo, desvelándote a tu yo propio,; tu acabada personalidad está al fin y no al principio de tu vida."
Y como si no fuera bastante tal filosofía de vida para comprender que simplemente somos fruto de nuestro propio acontecer sin planes previos, ni rigores establecidos, sigue Unamuno acertando a decirle a su amigo:;
" Te repito, no hace el plan a la vida, sino que ésta se lo traza si misma, viviendo. ¿ Fijarte un camino?, El espacio que recorrerás será tu camino; no te hagas como planeta en su órbita, siervo de una trayectoria. Querer fijarse de antemano la vida, redúcese en rigor a hacerse esclavo de la que nos señalen los demás, porque eso de ser hombre de meta y propósitos fijos no es más que ser como los demás nos imaginan, sujetar nuestra realidad a su apariencia en las ajenas mentes. No sigas, pues, los senderos que a cordel trazaron ellos; ve haciendo el tuyo a campo a traviesa, con tus propios pies..."
Pensaba, después de leer este texto que lamento por otro lado reducirlo a minimas expresiones porque el texto completo no tiene desperdicio, en lo que suelo ensimismarme al pensar hacia dónde me dirijo. Son tantas las preguntas que surgen cuando te pareciera vivir constantemente escalando una pared vertical que, de forma inevitable te planteas si sigues el camino correcto, si quizá existe alguna bifurcación que no tomas por ceguera, cobardía o simple enajenación de la realidad. Y, también pensé que, mirando atrás, es cierto que apenas puedo afirmar que alguno de mis planes previos, haya terminado conjugándose en mi vida presente. Todo cuanto he vivído y vivo, ha sido sin ser planificado, ni proyectado, ni siquiera en un cálculo aproximado, y no es que sienta que he mal aprovechado mi tiempo o mi vida, ni mucho menos creo que cuanto vivo sea de menosprecio, pero no dejo de reconocer que la vida en muchos sentidos me ha sorprendido, a veces con el paso totalmente cambiado, otras en cambio con firmeza.
Si he de ser agradecida, he de dar por bien proyectado todo cuanto he vivído. Si he de ser entusiasta, he de dejar que la vida fluya paso por paso, sin planes previos.
Y, sí. ¡ Desde luego que sí¡. El mejor lugar para indagar en nuestro interior y escuchar nuestra sintonía con la vida, es el campo, la naturaleza... Sólo allí es posible el encuentro pleno entre nosotros como materia con alma y un mundo vivo que goza de la belleza y el equilibrio de la propia energía.
" Recójete en ti mismo para mejor darte a los demás todo entero e indiviso. Doy cuanto tengo, dice el generoso. Doy cuanto soy, dice el héroe. Me doy a mi mismo, dice el santo. Di tú, al darte:doy conmigo el universo entero. Para ello tienes que hacerte universo, buscándolo dentro de tí,
¡ Adentro¡."
Asi termina Unamuno su carta y así termino yo estas lineas que espero te hagan comprender, aunque a veces lo olvides o pases por encima, como tambien me ocurre a mi cuando esa escalada vertical te parece aún más vertical de lo que te crees capaz de superar, que cuánto somos y seremos, cuánto damos y daremos, cuánto amamos y amaremos, viene de dentro, está adentro, en nuestro interior y que todo termina ocurriendo por sí solo, sin premeditaciones, ni planes estructurados, ni fijaciones, mucho menos obsesiones o empeños pueriles que a veces los motiva la envidia, la ambición o la simple pobreza espiritual.
Así pues, no te preocupes, y si puedes, corre al campo, mezclate con el viento, y escuchate...y si no te oyes, como también me ocurre a mí a menudo, deja que el viento te lleve. Él sabrá adonde llevarte que no tiene que ser el mismo rumbo ni el mismo destino que lleva a otros. Y, por encima de todo, trata de disfrutar del viaje, del camino, con la rosa de los vientos en tu mano.
Pilar Martinez Fernandez ( 29 enero 2011)
domingo, 16 de enero de 2011
Mientras hacemos otros planes

Cuántas veces no nos preguntamos sobre la vida, sobre lo que vívimos, lo que no vivímos, lo que necesitamos, lo que no logramos, lo que soñamos...
Y cuántas frases hay de esas célebres que, como si vinieran a explicar lo que nosotros somos incapaces de dar forma con palabras, nos dan una pista, o quizá un pensamiento más racional. Bastantes,¿ verdad?.
Aún así, no conviene conformarse con leerlas o darlas incluso por válidas pues al fin y al cabo, el pensamiento es un pájaro de voluptuosas alas capaz de volar al horizonte infinito de la razón y la verdad, ambas muy relativas, dicho sea de paso.
Escuchaba una frase de John Lennon, un personaje para mi gusto demasiado controvertido y cuya personalidad se magnificó por su asesinato cuando, posiblemente, de vivir hoy, quizá fuera un ídolo más caído victima de las drogas o del desencanto por la propia vida, quién sabe, pero que en esos momentos de lucidez y de juventud antes de morir acertó a decir: “ la vida es todo lo que nos ocurre mientras hacemos otros planes”.
Me gustó este pensamiento, más por lo esencialmente cierto que por aquello que pudiera tener de resignación con respecto a la vida y a cuanto nos ocurre. Y digo bien, esencialmente cierto, porque muy a pesar de los pesares, ajeno a nuestra voluntad, a nuestros deseos o a lo que creamos merecer y necesitar, la vida te hace vivir día a día aquí y allá, esto y aquello mientras nosotros deseamos hacer otra cosa y estar en otro lugar. Es un continuo antagonismo entre lo que vívimos y lo que desearíamos vivir, de tal manera que, casi siempre vivimos en la disconformidad y por tanto en el anhelo.
La cuestión, creo yo, es el nivel de aceptación, que no resignación, en el que vivimos cada cual, porque aunque parezca lo mismo ,no lo es, no al menos a la hora de encontrarle un sentido a nuestra vida.
Yo acepto la vida tal cual es, como me toca, al menos de un modo digamos sereno y consecuente al tiempo que le busco lo vital y necesario para evolucionar como persona.
Del mismo modo entiendo la derrota aunque siempre me guste más la victoria, por supuesto, porque de la derrota aprendo y me da un motivo para mejorar, de la victoria unicamente me congratulo aunque el equilibrio también está en no instalarse en la derrota porque entonces estaríamos hablando de abandono.
Con la vida, ese es el pulso que a mi entender debo tener. Aceptar lo que me viene pero sin caer en abandonos, ni en derrotismos, menos aún en la resignación, como bien diferenciaba antes, porque esa es la actitud del perdedor, del que ni tan siquiera se da la oportunidad de conocerse a sí mismo. La actitud, por el contrario, del vívidor en su sentido amplio y necesario para afrontar la vida y sus proyectos por vivir, es la de sentir en cada momento que todo cuanto le ocurre es un continuar hacia delante con esperanza y con inquietudes.
Conozco pocas personas, incluso pienso que casi puedo afirmar que no conozco a ninguna , que sienta una plenitud absoluta en su vida. Pero imaginemos por un momento que hubiera alguien que, efectivamente, afirmara con absoluta rotundidad su plenitud personal. No le preguntaríaís acaso por el miedo a perderla, es decir, a que ¿ no fuera a durarle demasiado? Porque, he aquí lo delirante de la propia vida, que en lo malo parece perseverar mientras que en lo bueno se muestra vulnerable amén de efímera.
Preguntarse estas cosas, bien sé que provoca cierta zozobra interior, pero no sé, amigos, creo que el equilibrio interior es importante, y como buena balanza, ha de tener dos platillos; uno para los anhelos y otro para la realidad. Gana peso la realidad porque la llenamos con más cosas mientras que los anhelos son ligeros y a veces también volátiles por la inmadurez y volubilidad del ser humano, precisando unas veces una cosas y otras veces otras dependiendo de la evolución y el crecimiento del individuo.
John Lennon no fue un ejemplo de equilibrio, a mí al menos no me consta que lo fuera a pesar de componer bellas canciones con letras realmente preciosas, un ejemplo “ imagine”, en la que imagina un mundo lleno de gente en paz, en fin, una utopía, sin embargo, su frase me parece todo un punto a la hora de dar sentido a la máxima experiencia y privilegio que es la propia vida; lo que nos ocurre mientras hacemos otros planes, es efectivamente, eso que hacemos llamar vida.
Y para los que creéis en Dios, dejadme deciros algo más; Todos para sí, tenemos muchos planes; Dios, sólo uno para cada uno de nosotros. Así pues, Sursum Corda¡¡¡...Arriba el corazón¡¡¡.
Pilar Martinez ( Enero 2011)
jueves, 6 de enero de 2011
Todo a su debido tiempo
Son, en realidad, sensaciones que nos hacen tomar plena conciencia de nuestra existencia y, en esencia, a preguntarnos si realmente vivimos como queremos y, lo más delirante, si somos felices.
Me gusta mucho una frase que a alguien ya se la he dicho en alguna que otra ocasión: " quien tiene un porqué para vivir, encuentra casi siempre el cómo".
Preguntarse si se es feliz puede no ser la gran preguntar a hacerse, sino los motivos que tenemos para vivir cada día en consecuencia.
Tener un porqué es, en realidad, lo que hace girar nuestra vida aunque a veces sintamos vértigo o mareo. Y, ese porqué ¿ Dónde lo hallas?. Tal vez en tus hijos, en tus padres, en tus amigos..., puedes llegar a pensar, pero principalmente, ¿ no crees que está en tí mismo?.
Nadie puede negarte ni decirte que no te mereces esto o aquello, el hecho de que no lo obtengas puede deberse a muchas cosas, a menudo incluso contradictorias, es cierto, pero el extraordinario hecho de que existas y que cada día se renueve esa existencia saludable con cada amanecer que despiertas, es el único porqué que necesitas para encontar el modo de obtener aquello que está pensado para tí.
Os reconozco, amigos, que yo misma soy impaciente, de tal manera que incluso llego a enfadarme por tener que patalear tanto para lograr algunas cosas, sin embargo, también he aprendido a base de ciertos coscorrones que por mucho que yo me empeñe en obtener algo, si ese algo no está proyectado para mí, no lo obtendré nunca. En su lugar, en cambio, llega lo que sí es para tí , y, desde luego, llega a su debido tiempo, cuando tiene que llegar.
Es un hecho que convierte ese " porqué" de existir que hay en tí, en el modo de hallar un " cómo" para obtener lo que precisas, o mejor dicho, lo que necesitas. Piénsalo así. Y, piensa también que, para tí, seguramente aún lo mejor está por venir...
Pilar Martinez ( enero 2011)
jueves, 30 de diciembre de 2010
No seas un desván lleno de trastos

jueves, 23 de diciembre de 2010
Como Flores de Pascua

lunes, 29 de noviembre de 2010
Un buen día

domingo, 21 de noviembre de 2010
Soy una mujer de hoy
No es algo habitual que ponga mi foto para ilustrar uno de mis articulos, la verdad es que no lo he considerado nunca necesario para asomar con mis pensamientos en este espacio. Pero esta vez he decidido hacerlo para dar un toque más personal a mis reflexiones, siempre desde esa perspectiva en la que me coloco como observadora de lo cotidiano y de la vida en sí misma.
He titulado estas lineas, como habeis podido leer arriba, " soy una mujer de hoy". Lo he hecho con pleno conocimiento de causa porque si algo siento de verdad es la tremenda fuerza con la que tengo que vivir mi tiempo en esta sociedad nuestra.
Hoy ser mujer, no es quizá ni más fácil ni más difícil que en tiempos de nuestras abuelas y bisabuelas, sencillamente nos toca vivir de un modo diferente. Afrontamos la vida, eso sí, desde nuestra necesidad y derecho de ser nosotras mismas con nuestro talento y nuestras profesiones, algo que nos viene asociado con la maternidad cuando decidimos tener hijos.
A mi, ser mujer, me gusta. A veces nos quejamos por tener que depilarnos, por la menstruación, por la menopausia, por ese empeño nuestro por estar siempre divinas, sin celulitis, ni canas, manteniendo a raya las arrugas con nuestras cremas...pero aún así, ser mujer me enorgullece porque es mucho lo que han tenido que recorrer las mujeres ( nuestras antecesoras) para que nosotros, hoy, vivamos nuestra femeneidad con dignidad y respeto.
No me suelen gustar esos debates de guerras de sexos, generalmente suele caerse en los típicos roles e incluso en ironías absurdas. Una mujer no tiene porqué decir lo qué vale, día a día lo demuestra sin menoscabo del sexo opuesto, y el que no lo ve es porque " el pobrecillo" no ha evolucionado y no deja de ser digno de lástima.
Pero al margen de esto, que daría para muchas lineas, sí que quiero hacer hincapie en esas revistas de mujeres tipo Cosmopolitan, Mia, Clara, AR y similares.
Esas revistas, su santo y seña es " la mujer de hoy". Movida un poco por ese reclamo, este mes decidí comprar un ejemplar de la revista Cosmopolitan. No sé, pensé que traería articulos interesantes sobre algún tema de actualidad, no expresamente de mujeres, sino en un sentido más amplio. Para mi sorpresa, me pasé más de media revista viendo anuncios de perfumes, de maquillajes y demás sin encontrar nada interesante que leer. Cuando por fin creo que todo ese escaparate queda atrás, me encuentro con unos titulares del tipo " Como sacar partido a tus pestañas", "+ Guapa en otoño", " Abrigate de la forma mas chic"o " sesión de mimos", para decirme qué rimel tengo que comprar de la marca X al precio tal en la tienda cual de Barcelona, que ropa de marca, por supuesto, me tengo que poner para dar realce a mi figura, qué abrigos se llevan, y lo más gracioso, a qué lugares de belleza me tengo que ir para que me den un masajito y una buena limpieza de cutis, a mí, a una mujer que vive en Valladolid, que está sudando para sacar una tienda adelante en tiempos de crisis, con dos hijos adolescentes de los que ocuparse ¡¡¡ con lo que necesitan¡¡¡, como para irme a Barcelona a comprar un abrigo a cojón de mico o darme un masaje en un spa o una limpieza de cutis en el salón de belleza de la señorita Pepis...¡ no te fastidia¡¡¡.
Pero sigo leyendo, y aún me indigno mucho más. Resulta que tengo unas uñas desastrosas, por tanto lo mejor de lo mejor es que me haga una buena manicura y me ponga una laca de uñas ojos intenso porque está ¡¡¡ super de moda¡¡¡, luego como soy una chica Single ( o sea sin pareja y tan a gusto), pues resulta que me dan ideas para convertir mi dormitorio en una habitación de hotel, ¡ Habrasé visto semejante tontería¡¡¡ y para qué me hace falta a mí eso????
Para más coña, me aconsejan que me centre en mi trabajo, pero luego páginas más adelante me aconsejan que si los problemas me superan, no mire atrás y que me lo tome todo con buen humor, digo yo que será para que no se me acentuen más las arrugas, aunque con 41 años la naturaleza creo que tendrá que seguir su curso.
En otra página, bajo el insinuante titular " Tu, tú + tú" te dan 10 formas rápidas, ni una más ni una menos, para estar estupenda. Aqui ya es de troncharse; 1 Ponte en " cueros" para sentirte una autentica Killer, que alguien me explique qué es una Killer ( una matahari tal vez???), 2 Regalate una manicura, 3 Revive tu bronceado ; 4 pelos fuera , 5 Subete a las alturas ( alé a ponerte los taconazos ),6 haz una terapia de Shopping ( o sea vete de compras y frie la visa), 7 Potencia tu mirada ( rimmel a kilos), 8 saca pecho ( o sea comprate sujetadores nuevos), 9 hazte un brushing ( no sé qué es esto pero vete a la peluqueria y allí te lo dicen y te lo hacen por otro módico precio), 10 dale al Gloss ( otra palabreja absurda para decirte que te pongas los morros como las prostitutas).
Pero sigo, que la cosa no queda aqui. En la misma linea consejera, a saber por qué expertas o expertos en la materia, te sugieren " como ganarte a cualquiera en 3 minutos". Aqui los consejos ya son del tipo, di esto, encorvate un poco mientras hablas, recogete el pelo en una coleta porque luce mejor tu sonrisa...y demás tonterías.
Pero lo mejor cuando ya se meten en el terreno de " parejas" "amor y " sexo". Aqui ya los test son la caña. Preguntas como " " Los chicos pueden eyacular y hacer pis al mismo tiempo?, " SE inventará una viagra para mujeres?", " ¿ Cuantas calorías tiene el semen?, ( lo mejor, la contestación; 36 por cucharada¡¡¡) y chicas y chicos, lo siento, no sigo porque las otras 96 preguntas, hasta completar 100 son tan absurdas que me provocan verguenza ajena.
Todo esto, naturalmente viene acompañado por infinidad de firmas comerciales que seguramente financian esta revista de mujeres " de hoy", como yo pero que al parecer, tienen un nivel económico muy superior al mío y por supuesto con unos cuerpos diez si nos fijamos en las supermodelos que promocionan las prendas, los perfumes, los masajes y demás milongas.
LLegado a este punto, me reafirmo; soy una mujer de hoy, como muchas de mis congeneres que se levantan a las siete u ocho de la mañana para acudir a sus trabajos, que hacen equilibrios con su presupuesto para llegar a fin de mes, que se compran la ropa cuando la necesitan y donde la encuentran a un precio asequible, que saben sacarse partido con maquillajes de marcas baratas y si me apuran de la marca que tiene el mercadona, que saben arreglarse el pelo ellas mismas e incluso se lo tiñen en casa unas amigas a otras, y que en lo que respecta a sus parejas, amores y sexo, se guian por su corazón que al fin y al cabo es lo auténtico y no magreos de un día de usar y tirar.
ESo es ser mujer, de hoy y de siempre, y lo siento por esta y otras revistas de mujeres pero conmigo, no os esforceis tanto a menos que me ofrezcais lecturas inteligentes sobre temas como la mujer saharaui, por ejemplo, tan de actualidad ultimamente por lo que ocurre en el Aaiun.
La mujer no solo es imagen, ni debe unicamente preocuparle lo " monísima que debe estar siempre". Mujeres como yo tenemos la necesidad de cultivar nuestro intelecto, porque no somos muñecas de exposición, somos personas capaces de pensar, de analizar y de opinar.
Ya que hemos evolucionado tanto y con tanto sacrificio...por Dios, que se note¡¡¡
Pilar Martinez ( Noviembre 2010)

