martes, 18 de agosto de 2009





Un espacio muy especial en este " vuestro rincón de las palabras" para la poesía íntima y sútil de Alicia. Conocerla ha sido todo un hallazgo para mí pues la poesía es un mundo en el que me siento verdaderamente en pañales como escritora. Deseo aprender al tiempo que también deseo compartir, por eso abro este estante a quienes seguís con interés y fidelidad este blog, para que al tiempo que yo descubro a Alicia, lo hagais también vosotros. Pediros, eso sí, que no os conformeis con leer. Tanto Alicia como yo estamos aprendiendo y necesitamos la critica constructiva y vuestra opinión sincera. Dejad que vuestro corazón hable, dejad que vuestras palabras digan...no os importen las formas ni si escribís bien o mal. No es tan necesaria la forma como el contenido y siempre es mejor, en este caso, la espontaneidad que la idoneidad. No se os pide que seais escritores, sino lectores y de los buenos, de los criticos que buscan siempre sorprenderse.

Con tu permiso, Alicia y con todo mi apoyo y cariño, aqui van tus sonetos de esos poemarios que has compartido conmigo.

" Contando historias a la luz de un farol"

I

Como noche que abarca todo el día

es tu ausencia en la luz del sentimiento,

un silencio que llega con el viento

a la ventana en su melancolía.

Ni siquiera una lenta melodía

que acaricie al cansado pensamiento,

en este divagar, ya sin aliento,

que no cesa jamás en su porfía.

Necio intento, febril, un desatino

para este corazón enamorado,

abierto al avatar de su destino.

Esperando ese gesto inesperado

que dibuje de nuevo en su camino

otro cuento de amor ilusionado.

II

Dónde te escribiría, ¿dónde?, dime...

que estuviera mi piel ante tus ojos

y los dedos, preñándose de antojos,

con palabras crecieran mientras gime,

el latido, en la voz que lo redime.

Que el corazón, sujeto en hilos rojos,

va tornando en locura los enojos

al no hallar un lugar (latir sublime)

donde aunar los sentidos para ti.

Que anochece y la luz busca un retiro

para irse a dormir y, desde allí,

lanza el último y mágico suspiro

que llega desmayándose hasta aquí

y, queriendo atraparlo, lo respiro...

lento... lento... lo inspiro...

y, de pronto, se vuelve carmesí.

¿Dónde te escribo ahora? Dónde... di.

III

Tiene que ser amor esto que siento,

tiene que serlo, sí, nada he forzado,

fluye sin más tan libre al ser tocado

que eleva la pasión al sentimiento.

Apasionada, sí, no lo lamento,

aunque se vuelva llaga en mi costado

o ese infierno de un cielo encapotado

que agita la razón y el pensamiento.

Tiene que ser amor después de todo,

tiene que serlo, nada está prohibido,

si despierta a la vida y de este modo

cómplice es sin temor de mi latido.

Que si no lo sostiene un acto puro

sólo cabe pensar en un conjuro.

IV

Hoy que tengo los pasos más tranquilos

voy sintiendo de pronto al caminar

cómo tiemblan las hojas con el viento

cuando inquieto las besa en soledad.

Cómo huele el almendro enamorado

en la noche de luces sin cristal

cuando seduce el pensamiento al aire

para nombrarte amor, una vez más.

Sintiendo cómo un verso que parece

prendido en el misterio de la luna

se descuelga aturdido hasta mis labios,

para volverse el dueño en un segundo

de este cuento que nace acariciándome,

como el placer, desnudo ante tus ojos.

" Pasion de luna y agua"

No puedo ni pensar... y estoy pensando

dónde estarás, amor, dónde habrás ido,

te presiente la noche tan perdido

que cada estrella en mi te va buscando.

No quiero más llorar... y voy llorando

como fuente que mana en el latido,

queriéndole arrancar algún sentido

que encienda la razón (pues ciega ando).

Son tristes ventanales hoy los ojos,

cristales empañados que humedecen

el fuego al perfilar los labios rojos.

Pasión de luna y agua donde crecen

las ansias de salvarse en los antojos

que anidan emociones y amanecen.

" Metapoesía"

I

La palabra es rumor sobre la mano:

un instante mojado y transparente

que no deja mi alma indiferente

si al pronunciarla siento que la gano.

Me quema como el sol en el verano

si presa de añoranza va doliente

para mostrarse al rato sugerente

frente a la magia oculta del arcano,

cuando la noche muere en alborada

e inquieta como novia ante su boda,

sobre un papel en blanco convocada,

bebe la luz y a mí se entrega toda.

Luna en la piel que eleva lo vivido

de las sombras calladas del olvido.



II

Desnudo en el papel y silencioso,

apenas un esbozo ilusionado,

el verso busca un sueño (o un pecado)

para volverse en ellos poderoso.

Busca unos ojos tristes y celoso

se queda en una lágrima atrapado,

luego sobre un suspiro liberado

eleva el corazón como un coloso.

Busca en el pensamiento algún camino

para cruzar sin dudas la frontera,

cuando se sienta al pie de su destino

retado por la sombra en su quimera:

quiere ser el carbón ya cristalino

o chispas sobre el fuego de la hoguera.

III

Cuánto silencio pasa sobre el fuego

en cada noche que de letras ando,

cuánto misterio va por mi rodando

para acunar este desasosiego.

Cuánto sentir y cuánto desapego

que van cayendo sobre el suelo, en blando,

cuánto el anhelo que pregunta cuándo

retornará la vista al ojo ciego.

Cuánto más tiempo seguiré postrada

ante un papel sin mancha... cuánto apuro

será expresión sobre la madrugada.

Cuánto traspié doliente e inseguro…

que, si me guía la corazonada,

veré caer sobre mi piel seguro.



miércoles, 22 de julio de 2009

Simancas, las huellas de su leyenda

























Muchos son los pueblos que, entre su más enraizada tradición y cultura popular, guardan en la memoria y con orgullo leyendas de batallas y gallardías que, además de ennoblecerles, dejaron su impronta en el acontecer de la historia.
A medio camino entre lo heroico y lo legendario, cuentan que a escasos kilómetros de Valladolid, en un altozano a orillas del rio Pisuerga, una villa decidió poner fin a una injusticia con determinación y valentía.
De lo que allí aconteció, la mujer tuvo relevante importancia pues fue su rebeldía en aras de su honor la que afloró en contra del acatamiento y sumisión que por su condición se le exigía.
Es, por tanto, de rigor y justicia conocer lo que ennobleció a este pueblo y lo que le llevó a llamarse como se llama, pues no es casualidad dicho nombre ni un simple juego de palabras, sino consecuencia de unos hechos que por sus mujeres y a ultranza, dio en llamarse...Simancas.

La Leyenda de “ Las siete doncellas de Simancas”
La Leyenda de “ Las siete doncellas de Simancas”Cuentan que en Simancas, Bureva para los moros, Abderramán salió mal parado.Pidió doncellas el rey moro y hasta allí fue a buscarlas, pero en lugar de doncellas, lo que encontró en la villa fueron lanzas y la peor de sus batallas.Y es que la historia dice que, precisamente por vencer Abderramán II al Rey Ramiro I del Reino de León en la guerra que mantenían, el rey moro le exigió al rey cristiano un tributo que debía pagar con premura y sin dilación.No queriendo el rey Ramiro más guerra sino paz, decidió cumplir con el tributo, más el pago era grave pues no se trataba de dineros ni salarios sino de cien doncellas de todo su reino cada año.Pero bien es sabido que, una cosa es lo que manda un rey y otra bien distinta lo que debe acatar su pueblo y he aquí que en esta ocasión, el rey cristiano pese a no querer soliviantar al emir moro ni querer más guerras, habría de enfrentarse de nuevo a él pues, aunque aceptó, efectivamente, dar tal contribución con cien jóvenes doncellas de todo su reino, no lo aceptó así la villa de Bureva que al saberse proveedora de tal tributo con sus doncellas, decidió rebelarse y poner fin a tan vil impuesto. Así pues, es menester contar los hechos tal y cómo acontecieron.
“ A la villa le llegó el requerimiento de siete de sus doncellas, el número de muchachas que en equivalencia les correspondía de las cien que se requería.Las autoridades lo hicieron saber al pueblo siendo pedidas a tal efecto y para posterior sorteo, hermanas, hijas y parientas en edad de casamiento.Conocidos los insidiosos deseos del rey moro con sus honrosas doncellas, la aflicción se apoderó de las gentes y el temor corrió por las calles y casas de Bureva pues en casi todas había una joven doncella que podía, pobre de ella, ser requerida y sorteada.Para evitar huidas, en las puertas de las casas de jóvenes casaderas, se aposentaron centinelas hasta el día del sorteo mientras los parientes, padres, madres y hermanos acudían a la iglesia para pedirle a Dios que librara de tan miserable destino a quien con tanto desvelo guardaban en casa.Pero como a todo requerimiento le llega el momento de cumplir con lo requerido, llegó el temido día del sorteo y en la plaza todos se reunieron para escuchar de las autoridades los nombres de las siete doncellas.Siete salieron y siete nombres se escucharon con temor:Leonor, Lucía, Laura, Eva, Isabel, Yolanda y, por último, Inmaculada.Al instante, lamentos y gritos clamando al cielo de los padres, hermanos y parientes de las siete jóvenes desgraciadas cuyos nombres se anunciaron en tan aciago momento.Tantas suplicas habían sido vanas. Sin remedio se las llevaban para encerrarlas en la torre del castillo hasta el día que, al rey moro, le fueran entregadas.Cuentan que iban las doncellas llorosas y desgreñadas, con los ojos enrojecidos y descompuesto el rostro, mientras las madres iban detrás, gritando y maldiciendo al rey moro por querer quitarles¡ ay de sus pobres niñas¡, toda su virtud y honra.En la torre del castillo las siete quedan confinadas, suspirando y llorando sin consuelo, hasta que la mayor, la más gallarda, después de enjugar sus lágrimas, a sus compañeras muy resuelta les dijo:“ Desventuradas doncellas, quién en el mundo pensó que para echar a los perros estáis vosotras y yo. Más valiera morir que aceptar lo que se aceptó, cortémonos pues las manos, la primera seré yo”.Cortémonos los cabellos, cortémonos pues las manos, desfiguremos los rostros con la sangre que manemos.Pongámonos horrorosas y así no querrán llevarnos, no querrán tomar favor si el cuerpo desfiguramos”.De tales palabras, la leyenda dice que las otras seis doncellas con sendos cuchillos que sacaron se cortaron los cabellos y el rostro desfiguraron, más la mayor que había hablado, con un golpe firme y certero se cortó una de sus manos.Viendo aquello las otras seis, tampoco vacilaron. Una a una fueron imitando a la mayor cortándose, todas, una de sus manos. Y cuentan que en la celda de aquella torre, siete gritos de dolor se escucharon; el de siete doncellas que, con honra y por su honor, mancas se quedaron.Más la cosa no quedó en esta determinación. El pueblo enseguida supo lo ocurrido con sus jóvenes mujeres y decidió tomar partido al tiempo que, a los moros, de Bureva les llegaba la noticia que siete doncellas agonizaban mancas por negarse a ser entregadas.El pueblo exaltado estaba decidido a defender a sus siete doncellas que en el castillo, y con tanta determinación, sus manos habían cortado.A las puertas del castillo, llegaron los moros dispuestos a llevárselas por la fuerza, más lo que vieron, no les gustó.En la celda encontraron los moros a las siete doncellas, en estado de agonía, desfiguradas y mancas.Viéndolas así el rey moro dice:“ Si mancas me las dais, mancas no las quiero”.Y enseguida ordenó a los que gobernaban la elección de otras siete doncellas que sustituyeran a las que se habían quedado desfiguradas, desgreñadas y mancas.Pero a los que allí gobernaban, este segundo requerimiento les pareció del todo desmesurado y acordaron dar cuentas al Rey Ramiro no sólo de la nueva exigencia de Abderraman II, sino de lo acontecido en el pueblo con las doncellas que habían sido requeridas y que, con arrojo habían decido quedarse mancas antes que ser entregadas al rey moro.A tal cuestión, el rey cristiano en silencio escucha las malas noticias que de Bureva llegan. También lo escucha la corte.Los rostros se crispan. Se piensa en la venganza. Una voz alta y firme se alza a los presentes:“ Qué hacemos los hombres quietos, cuándo las tiernas doncellas solas defienden su honra. Solas con gran entereza.Ejemplo nos dan a todos aguerridos caballeros (....), y nos dicen que por su honra volvamos.”A esto, los caballeros en la corte responden y deciden que han de luchar como nobles por la honra de sus pueblos y sus mujeres, declarando la guerra a los moros pues por honor mil veces prefieren morir como nobles caballeros que vivir como cobardes.El rey moro intenta negociar pidiendo los quinientos sueldos que el rey Ramiro I había ofrecido por cada una de las cien doncellas si no cumplía el acuerdo. Pero el pueblo había hablado por boca y determinación de sus mujeres y al moro negó uno y otro tributo retándole a que viniera a tomarlo de las puntas de sus lanzas pues no iban a permitir más ni tributos ni amenazas.Se levantan pues en armas todos los caballeros de pueblos y ciudades y hacía Bureva parten de todos los lugares para defender a sus doncellas, a las cien de todos los pueblos, a las siete que quedaron mancas por gallardas.
Posteriormente, ya en el 939, 6 de agosto para más reseña en el acontecer de la historia, se libraría la famosa batalla " Del barranco".
Nada obtuvieron los reyes y caudillos moros a partir de aquello, ni doncellas ni tributo. De Simancas salieron huyendo con sus tropas, dicen que hacía Zamora, más nunca olvidaron los moros que, en Bureva, tanto les humillarán.Cuenta la tradición que, las doncellas cristianas, a sus casas no regresaron. En un convento de monjas, mancas y vírgenes quedaron.De esta historia curiosa y ejemplar, Bureva, el pueblo de las Siete Mancas, su nombre por el de Simancas cambió y esta coplilla salió:
“ Por librarse de paganoslas siete doncellas mancasse cortaron sendas manosy las tienen los cristianospor sus armas en Simancas”.
Y así ha sido y así se cuenta. En el escudo de Simancas, siete manos de siete doncellas gallardas, que por honor prefirieron quedarse mancas que ser, para un rey moro, vulgares esclavas...
Texto libre recreado y entresacado de la “leyenda de las Siete Doncellas de Simancas” de Francisco Javier Alonso Del Pino, del cuál se incluyen algunos pequeños fragmentos y que se puede leer íntegramente tal y como magistralmente la ha escrito su autor después de una exhaustiva labor documental en http://www.valladolid-es.info/leyenda-simancas.htm http://www.aytosimancas.es/desarrolloSecciones.php?art_id=14.




Huellas de la leyenda

Simancas, después de lo contado, es un lugar en el que vale la pena hacer parada y fonda. No debemos conformarnos con la estampa que ofrece al viajero desde la carretera, es casi obligado llegar a los pies de su castillo y caminar siguiendo las huellas que ya desde la propia calzada podemos ver marcadas para guiarnos y revelarnos paso a paso lo que, a pesar de tantos años transcurridos, perdura de su leyenda.

Siete manos blancas, puras como lo fueron las siete doncellas de Simancas, nos inician en un recorrido por las calles de una villa que conserva un sabor medieval castellano muy singular.
Calles empedradas y estrechas bajo las almenas y torres vigía del castillo, hoy archivo nacional histórico, nos llevan a imaginar sin mucho esfuerzo el pulso y sentir de un pueblo que no sólo tuvo el coraje de defenderse de la caprichosa e indolente política mora, sino también de conservar su propia identidad y carácter.

Todo en Simancas recuerda a “ sus mancas y su valiente arrojo: un monolito en relieve con un epitafio en letras doradas. Escudos de la villa por doquier con siete manos como emblema principal. Un templete sostenido por siete columnas de piedra y, como no, un puente romano peinando el río Pisuerga con sus ojos ojivales de piedra desde el cual es fácil recrear ese paso firme y decidido de los caballeros cristianos al frente del Rey Ramiro cruzándolo para defender el honor de “ sus doncellas”.

No obstante, no todas las huellas son visibles. A menudo son las propias gentes quienes mejor pueden ilustrarnos de los secretos a voces que guarda un lugar, pero no es menos cierto que, también a veces, la propia indiferencia de algunos de los que pueblan un lugar, o quizá la inconsciencia, pueden borrar para siempre lo que bien hubieran podido conservar e ilustrar su bagaje histórico.

En viejas guías aparece una fuente homenaje al labrador con siete grifos simulando siete manos. Es tarea inútil buscar esta fuente en el lugar que se asentaba, un espacio privilegiado en medio de la Plaza Mayor junto al templete. Hay ocasiones en las que, las remodelaciones y restauraciones, trastean y anulan significativos emblemas en aras de lo funcional sin tener en cuenta no sólo el valor de lo añejo, sino lo que enriquece y nutre a la propia identidad del lugar. Esta fuente, por alguna razón, a quienes proyectaron la remodelación de la Plaza Mayor, les estorbaba y decidieron quitarla, eliminando un elemento cuándo menos interesante y curioso pues además de la peculiaridad de sus grifos recordando la leyenda, estéticamente era digna de contemplar por sus escalonadas piletas por las que discurría el agua hasta culminar, como no podía ser menos tratándose de un homenaje al labrador, de un arado forjado en hierro.

Pero de lo perdido, ya no hay remedio. En Simancas, sólo alguna foto de “ La Fuente del Labrador” puede completar la búsqueda de esas huellas que recuerdan la leyenda además, naturalmente, del testimonio de la gente del propio pueblo.

Otros vestigios visibles

Aunque todo parece apuntar como hecho más relevante cuánto aconteció de la leyenda, lo cierto es que Simancas conserva otros vestigios más remotos.

A escasa distancia del núcleo poblacional se encuentra El sepulcro colectivo de Corredor de Los Zumacales, un fenómeno megalítico enclavado en lo que se hace llamar el Valle Medio del Duero y en el cual se encontró un dolmen de aquellos tiempos prehistóricos.
Del mismo modo cabe también tener en cuenta que, Simancas, quizá por su estratégica situación a modo de minarete de la vega del rio Pisuerga, fue lugar escogido como asentamiento por los vacceos, los romanos y los musulmanes, condición y circunstancia que, inevitablemente, dejó sus marcas y rastros que, en su conjunto, dotan a esta villa de un impresionante interés cultural, histórico e incluso popular.

Tambien cuentan que...

...Simancas, tiene horadadas sus entrañas y que, en tiempo de la ocupación mora, existía un pasadizo que recorría enteramente Simancas desde el foso del castillo hasta el mismo río y que servía de conducto y vía de escape en tiempos de la ocupación musulmana.
Los viejos del lugar aseguran la existencia de ese pasadizo conocido por “ La cueva de la mora”. Hoy es difícil hallar ese corredor íntegramente pues, Simancas, también se caracteriza por las bodegas subterráneas que albergan muchas casas y existen infinidad de puertas que franquean aquello que, en origen, fue dicho conducto hacía el río desde el castillo, pero de la leyenda dan fe y toma su nombre los propietarios del Pub “ La cueva de la mora”, un lugar de encuentro y de música en directo en un marco incomparable pues, no sólo el local está decorado con gusto y es acogedor, sino que además ofrece la posibilidad de disfrutar de una copa o un buen vino en un lugar, quizá único en España, pues puede decir sin presunción ni mentira que tiene un castillo en su terraza.
Así es como se invita al visitante si leemos un letrero al principio de la empinada Calle del Archivo dónde se encuentra ubicado este pub : “ Tenemos un castillo en la terraza”. Y es que, con sólo levantar la vista, el impresionante castillo irrumpe presidiendo la más inmediata panorámica, haciéndonos una vez más participe de lo singular que ofrece esta villa si nos detenemos a mirarla.

Recomendable, desde luego, acercarse hasta este pub para conocer de primera mano otra pequeña leyenda que se cuenta en Simancas además de pasar un buen rato en un local pintoresco y con buena música.

Siete “ síes” en Simancas.

Así pues, y si es menester del viajero, parar en Simancas, siete “ síes” es de rigor recomendar además de empaparse de la leyenda de sus siete doncellas mancas y seguir sus huellas.

El primero, su castillo medieval, más con porte de palacio que fortaleza militar casi tocando ese inmenso cielo azul que acostumbra a verse en Castilla cuándo el tiempo es de bonanza.
Alberga el archivo histórico nacional motivo que impide entrar en su interior y visitarlo pues sólo se permite la entrada a investigadores e historiadores acreditados, pero aún así, merece la pena llegar hasta sus puertas para, comprobar in situ, su imponente envergadura.

El segundo, el “ hospital”; un modesto edificio del siglo XVI que se fundó para recoger y curar a pobres, forasteros y huérfanos de la Villa y que cerró sus puestas en el año 1840. En su fachada se pueden ver sendos escudos: uno el de la villa y otro el emblema de “ El divino pastor”.

El tercer “ sí”, para la Iglesia de San Salvador, un templo abierto no sólo para la oración y el culto sino también para descubrir pequeñas joyas religiosas y litúrgicas guardadas bajo la penumbra y el olor a incienso de sus muros de piedra.

El cuarto, el rollo jurisdiccional; un pequeño monolito que descubrimos tras caminar por estrechas callejuelas hasta una balconada abierta a la inmensa panorámica que ofrece la ribera del Pisuerga. Este mojón recuerda los litigios que también el pueblo mantuvo por su jurisdicción y de la cuál le eximió definitivamente Felipe II.

El quinto “ sí”, viene acompañado de un profundo río; El Puente Medieval cruzando el Pisuerga de una a otra orilla.
Llegar hasta su pasarela de piedra y verlo tan robusto, inevitablemente lleva a preguntarse cómo ha podido resistir el paso del tiempo, siendo como ha sido hasta hace bien poco, paso casi obligado de tráfico rodado para quienes llegaban al pueblo por El Camino Viejo de Simancas, como se conoce por allí a la otra carretera que lleva a Valladolid.

El sexto y séptimo “sí”, han de venir unidos casi como colofón a todo un derroche de historia al tiempo que se busca, si el estómago y la sed lo pide, un lugar dónde dar gusto al buen yantar y al buen beber. Varios son los restaurantes y mesones que salpican Simancas, pero no es menos cierto que llegar a la Plaza Mayor es sin ninguna duda encontrarlo definitivamente todo para dar por bien cumplida la visita a la Villa.
Restaurantes y bares nos esperan junto al Ayuntamiento, un edificio de corte neoclásico con soportales y escudo real que mira de soslayo a un templete sostenido por siete columnas de piedra y que ha sido y lo seguirá siendo gracias a que no ha sucumbido por fortuna a la vil piqueta, testigo y cómplice de fiestas y tradiciones que al uso se celebran el 6 de agosto con la recreación del requerimiento de la siete doncellas y en la semana del 8 de septiembre en honor a Nuestra Señora del Arrabal con encierros, capeas y bailes.

Asi pues, caminante y viajero, si usted llega hasta esta villa desde el Sur, desde el Norte, Este u Oeste o desde el extranjero, dígale “ Sí” a Simancas, pues de aquello que dijo Abderraman II, “ Si mancas me las dais, mancas no las quiero”, surgió la leyenda que dio gloria y honor a este pueblo en aquel tiempo.

Pero no duden vuestras mercedes que, la gloria perdura en el tiempo en la misma medida que la conocemos, recordamos y, por supuesto, la conservamos. La leyenda de un pueblo y de sus siete doncellas mancas, después de lo contado, en nuestras manos, y nunca mejor dicho, queda.



Texto y narración:

Pilar Martinez Fernandez.

Reportaje gráfico:

Ángel Gomez
Fotografía Villagrá ( foto de la Fuente del Labrador).

Agradecimientos:

Oficina de Turismo de Simancas
Elena Hernandez de la Iglesia ( guía de la oficina municipal de turismo de Simancas).
Pub “ La Cueva de la Mora”.


Aclaraciones y puntualizaciones al articulo:
la leyenda de las siete doncellas. Esta tiene lugar en la época de Ramiro I y Abderramán II. La Batalla de Simancas se da entre Ramiro II y Abderramán III, en el año 939, casi un siglo después, mientras que Almanzor, militar y caudillo del califato de Córdoba es aún posterior, habría que situar sus actuaciones a finales del siglo X.





lunes, 13 de julio de 2009

Cuellar
















Otro lugar capaz de transportarnos a otro tiempo con la imaginación es Cuellar. La labor de rehabilitación de su castillo y el entorno que lo rodea es todo un ejemplo a seguir en esa obligada tarea de procurar conservar el rico y extenso patrimonio histórico Castellano Leonés.
Famosa esta villa por sus encierros en las fiesta patronales de Agosto, de los cuales se dice que fueron los primeros en hacerce, antes incluso de los archiconocidos San Fermines.
La jota de Cuellar, así dice:
" Vamos a Cuellar, a los encierros
dame la mano que yo te llevo,
que yo te llevo y te de brindar
el primer toro al alborear"
Texto: Pilar Martinez
Fotos: Pilar Martinez

Santuario de El Henar











Muchos son los lugares que invitan al silencio, el mejor modo, según dicen, de escucharse a uno mismo y a Dios.



El Santuario de El Henar en Segovia, es uno de esos lugares en los que la sobriedad y recogimiento que acompaña a los conventos y monasterios, se rodea de la más vivaz naturaleza para ser cómplice de la espiritualidad.


Perteneciente a los padres Carmelitas, este monasterio y santuario está situado a escasos 5 kilómetros de Cuellar. Si llegamos desde Viloria del Henar, es curioso el contraste después de seguir la carretera por el páramo. De repente, en una hondonada verde y repleta de árboles de diferentes variedades, a un lateral y presidiendolo todo, aparece la españada del monasterio para luego abrirse completamente a nuestra mirada soberbio y sereno.


Es de rigor traspasar los muros subiendo por la escalinata de piedra de la entrada. No es visita completa si no acudimos a la llamada de la Virgen de El Henar.


Muchos segovianos la veneran, la piden gracias y favores y llevan a sus hijos para pedir su protección.


En su camarín la Virgen recibe los besos de sus devotos al tiempo que también le llevan flores y algún que otro parabien en virtud y gratitud por alguna gracia concedida.


Pero conviene conocer, ya que hasta allí llegamos, su particular leyenda:


" Dicen que la imagen de la Virgen fue traída desde Antioquía el año 67 de nuestra era y que enterrada ante la invasión musulmana, se apareció a un pastor en el año 1580. Cuentan que en esta aparición, allí dónde puso los pies la Virgen, empezó a brotar agua.

En ese lugar hay una fuente cuyo manantial no ha dejado desde entonces de brotar agua. De La Fuente del Cirio, es costumbre de las gentes calmar allí su sed y llenar garrafas pues parece ser que, según la fe que, esa agua además de rica, es bendita y purifica."

Despues de conocer esta leyenda, es fácil comprender que en este lugar, la naturaleza esté vigorosa y parezca un vergel en medio de lo secano del páramo que lo rodea. Allí donde el agua habita, todo se vivifica...
Texto: Pilar Martinez
Fotos: Pilar Martinez.









viernes, 10 de julio de 2009

San Bernardo


En San Bernardo, Valladolid, hallamos entre árboles agazapado, el Monasterio de Valbuena, sede permanente, al menos hasta ahora, de Las Edades del Hombre.
Este monasterio cisterciense, en otro tiempo, estaba mordido por el abandono. Caídos algunos de sus muros, artesonados hundidos, espacios con huellas corrosivas marcadas por un tiempo de nula servidumbre, pero sobre todo olvidado por quienes debieron preservar mejor y con más empeño la riqueza del patrimonio castellano leonés.
Hoy luce lozano y soberbio en medio de la campiña vinícola del Ribera del Duero, muy cerca de Pesquera de Duero.
El monasterio de Valbuena, fue el gran escogido para albergar la Fundación de las Edades del Hombre, motivo que dio lugar a su restauración y espectacular recuperación.
Mucho fue lo invertido a tal fin, pero por bien empleado se considera si, como debe ser, dicha Fundación y sede no deciden, como se anda pensando, trasladarlo a otro lugar.
Se barrunta Zamora, quizá por focalizarlo en una capital castellana muy ligada también al Duero y al arte religioso, sin embargo, por los pagos de San Bernardo y por añadidura a toda la provincia vallisoletana, no agrada esa posibilidad pues cuándo algo bueno se instala, nadie quiere dejarlo marchar. No hay motivo tácito que convenza de tal posibilidad, tan solo la arbitrariedad de quienes por complacer a unos, anulan la acogida de otros.

Peñafiel





Peñafiel, un lugar emblemático. La evidencia de toda una seña de identidad de mi querida Castilla; sus fortalezas, solemnes, regías, oteadoras de un horizonte distante pero siempre llamando al viajero para arroparlo del viento con sus viejos muros de piedra.


En este buque insignia de castilla, está instalado de manera permanente el " Museo del Vino". No podía ser de otra manera pues a sus pies y bajo su atenta mirada crecen cepas del mejor vino que una tierra sabia a la par que recía puede dar; el vino de Ribera del Duero.


martes, 7 de julio de 2009

La mochila



¿ Cómo caminamos por la vida?...¿ Quizá lo hagamos con demasiadas cosas a la espalda?

Estas lineas tal vez te hagan preguntarte cuánto llevas contigo innecesario.

Articulo publicado en la revista Iglesia de Almodovar Nº 222-223 Junio,Julio

http://www.iglesia.almodovardelcampo.org/

La mochila


Hace tiempo, escuché decir a una psicóloga en una charla que las personas, al igual que los colegiales, solíamos cargar a la espalda una mochila con todas nuestras “ cosas” dentro. Al mencionar el concepto “ cosas”, no se refería a nuestras pertenencias o posesiones, sino a nuestras penas, alegrías, decepciones, frustraciones, logros, éxitos, metas, sentimientos, vanidades, pensamientos...y que acostumbrábamos a echarlo todo en ella como si fuera un saco sin fondo, sin molestarnos siquiera en colocarlas debidamente, formándose por esta razón aristas en las paredes de esa mochila y sobresaliendo cuán picos puntiagudos, clavándose en nuestra espalda continuamente y magullándonos.
Recuerdo que en aquellos momentos, esa metáfora me dio qué pensar. En realidad yo sí que a menudo solía tener la sensación de echar sobre la espalda todo aquello que no me gustaba. Quizá también lo que me salía bien o incluso me congratulaba, pero seguramente lo hacía de manera bien distinta, no como un peso sino como un valor ensalzable para mí autoestima. Y recuerdo también que haciendo caso a la recomendación que luego hizo esta psicóloga, traté de colocar mi mochila sacando todo y tratando de colocarlo de nuevo ocupando mejor los espacios y encajando “ mis cosas” para que a su vez quedara espacio para otras cosas nuevas.
Fue un ejercicio sano aunque con el tiempo he llegado a la conclusión de que no lo hice del todo bien. Al parecer, solo recoloqué mi mochila con todo lo que había guardado dentro cuándo, en realidad, lo que tenía que haber hecho es una buena limpieza para sanear todo el espacio vital que contiene mi mochila.
Me he propuesto hacer ese ejercicio de nuevo, pero reconozco que no es fácil limpiar la mochila. Nos ponemos infinidad de motivos, excusas, razonamientos, conclusiones y sobre todo, convencimientos para no soltar ciertos lastres. En realidad, guardamos muchas cosas por pena, por el simple y mero apego o incluso para justificar muchas de nuestras actitudes, pero si aplicamos el sentido práctico, no hay duda que en la medida que eliminamos aquello que nos pesa, aligeramos la mochila y el viaje por la vida es más grato y menos cansado. Pero, a veces, pareciera que nos gustara sufrir o incluso vivir siempre recordando nuestras heridas de guerra para ennoblecer nuestra existencia. Tal vez sea humano caer en esa torpeza pero ¿ no creen que hay ciertas cosas que debiéramos ponerles su fecha de caducidad para no guardalas eternamente?. ¿ No creen que también algunas cosas deberían colocarse mejor en la mochila para que sus aristas no sobresalieran y nos magullaran?.
Creo, queridos lectores, que sería bueno al menos intentar hacer esa limpieza en nuestras mochilas. Eliminar viejas rencillas, eliminar algunos rencores, sacudir algunos malos recuerdos, evadirse de viejos complejos, en fin...todo aquello que al pensar en ello nos pincha en la espalda y nos nubla el corazón.
Estoy convencida de que soltando ciertos lastres, las cosas buenas acuden a nosotros para seguir llenando nuestra vida. Todos nos merecemos vivir aquello que aún nos queda por vivir con la chispa de la ilusión y no con la pesadumbre y la desconfianza que nos puede llegar a producir aquello que hemos guardado con resignación y hasta tristeza en nuestra mochila.
Pero sí, no hace falta que me lo digan. Cuesta...cuesta muchísimo desprenderse de algunas cosas. Lo sé bien, y cada cual le pone una medida y un valor a “ sus cosas” y lo que para mí puede ser una nimiedad para otro es una espina clavada en el corazón, pero creo, y digo bien cuándo digo creo porque en esta ocasión no me atrevo a apostar en firme precisamente porque cada cual es el mismo y sus circunstancias, que nos debemos tomar un tiempo en valorar lo que hoy es importante entre nuestras cosas guardadas. Lo que nos vale y lo que no, guardando tal vez lo que hemos superado en la mochila y desechando aquello que no hay manera de colocar porque todo son aristas. Si algo, durante mucho tiempo, no nos ha hecho bien, difícilmente lo hará, así pues ¿ qué sentido tiene seguir dándole cabida y espacio en nuestra mochila?.
Pensémoslo al menos, pero déjenme decirles algo más para terminar estas líneas: lo que guardamos en nuestras mochilas y cargamos sobre nuestras espaldas fue importante en su momento, de igual manera que lo que comimos ayer nos alimentó ayer, pero cada día trae sus cosas como también su propio hambre. No es un castigo; eso es, ni más ni menos que el trepidante viaje de la vida. Hacer este viaje ligero de equipaje sobre la espalda o con la mochila sobrecargada y llena de aristas, es una vez más cosa de cada uno, no obstante, si decide hacer limpieza, un pequeño consejo: “ no piense en lo que ha perdido o dejado atrás, piense en lo que le queda por ganar”. Esa sensación, por experiencia personal puedo decir que es...estupenda.


Pilar Martinez Fernandez.

martes, 30 de junio de 2009

Otra estrella que dejó de brillar


Cuándo una estrella deja de brillar, es porque por alguna razón ya no se siente una estrella y decide aplacar sus brillos para mezclarse con la oscuridad y desaparecer.
Michael Jackson ha dejado de brillar como estrella en el firmamento de los vivos. Su muerte ha sobrecogido a muchos. Más por lo inesperado que por lo previsible que podía ser más tarde o más temprano su final pues a nadie le era ajeno el desequilibrio emocional que sufría y la enorme insatisfacción que mantenía con la vida.
En realidad, hace mucho tiempo que dejó de ser estrella, no para sus fans ni para su entorno más cercano, pero sí para él mismo. Lo más temible que le puede suceder al ser humano es mirarse cara a cara en un espejo y no verse, o verse distorsionado y con multitud de imperfecciones y por ende, no aceptarse.
Michael Jackson nació destinado a ser una estrella de las más rutilantes del celuloide músical. Su destino se cumplió con creces pero en su meteórico ascenso al firmamento estelar de la música, nadie le enseñó a encontrar su propio brillo, ese que le hacía centellear en un escenario y deslumbrar a todos con su talento para cantar y bailar pero que, a él se le antojaba demasiado oscuro y anodino cuándo se miraba en su espejo. Eso ha sido lo que le ha hecho extinguirse: la no aceptación de sí mismo, la incapacidad para verse tal cúal era, la negación de sus propios rasgos, de su color de piel y hasta de su ser, convirtiéndole en un personaje controvertido, acomplejado y desgraciado hasta límites profundos y enfermizos.
Es mucho lo que deja; una estela y un legado musical que durante muchos años algunos imitarán, otros venerarán y la mayoría recordará, pero lo triste de esta historia y de cuánto se hablará de ella, es que se averiguará con toda clase de detalles qué barbitúricos y qué agravantes lo llevaron a la muerte para luego convertirlo en un mito como lo sigue siendo Elvis Presley, pero cúal fue la causa que lo convirtió en un "Peter Pan" eterno y porqué no se aceptó nunca a sí mismo, simplemente se reducirá a la minima expresión: " se avergonzaba de ser negro y sucumbió a su propio éxito".
Quizá, la obsesión por ser cada vez más blanco, no se debiera a su color de piel, sino al hecho de crecer muy deprisa sin darle tiempo a encontrar su propio brillo, algo que no encontró nunca y que, por esas cosas de la propia tragedia de la vida no comprendida, murió buscándolo y reduciéndolo todo al contrapunto sin medianía del " Black" or " White".
Como tributo a un gran artista, dos videos que demuestran el antagonismo que suelen padecer quienes triunfan; genialidad e infelicidad. En lo primero, aplaudamosle, en lo segundo, compadezcamosle pues Michael Jackson fue y siempre será una estrella del pop pero, lo trágico de su vida de éxito es que nunca brilló para sí mismo en todo su esplendor, provocándose él mismo su propia extinción.
Pilar Martinez Fernandez.






domingo, 21 de junio de 2009

Siempre hay lugar para los milagros


Cuántas veces no habremos mirado al cielo en el crepúsculo de la noche y, frente a nosotros, como una gran bola luminosa, habremos visto la luna, inmensa y a la vez cercana, como si con una escalera kilómetrica pudieramos llegar hasta ella e instalarnos allí para verlo todo desde arriba.
¿ Qué debe sentirse ver la tierra desde el cielo, a millones de kilómetros de ella?. ¿ Pequeñez, tal vez?, o quiza ¿ pensemos en que estamos ante el más bello milagro?.
Yo, creo en los milagros, de otro modo no consigo establecer una razón para que tantas cosas puedan hacer una sola: la vida. Y, porque creo en los milagros, creo en las personas y en sus posibilidades. Creo en la capacidad del ser humano para hacer de sus sueños, bellas realidades. Y no me refiero ni a riquezas, ni a posiciones sociales, ni a nada que tenga que ver con la visión distorsionada de lo que algunos hacen llamar " felicidad". Me refiero a esos sueños dónde las limitaciones se convierten en handycaps que superar a fuerza de ilusión, fé, voluntad, pero sobre todo, conciencia de uno mismo.
Es tan importante tener conciencia de uno mismo...saber qué es lo que nos ha sido otorgado como un don para entregarlo transformado en algo singular, algo que seguramente puedan hacer muy pocos. Una bella voz, unas manos creativas, una imaginación fascinante, una sensibilidad sublime para la belleza o incluso el dolor...
Pero, a menudo ocurre que se acallan esos talentos, o nos los acallamos nosotros mismos porque frente a nosotros sólo vemos una luna lejana, bella pero inalcanzable.
Hay lugar para los milagros. En todas partes y a todas horas, hoy lo creo firmemente. En estos últimos años, algo siempre me ha movido a intentar hacer aquello que o bien no había hecho nunca o creí no saber hacer. Y lo que lo ha motivado ha sido un sencillo pensamiento: " si otra persona ha sido capaz de hacerlo, yo también".
Cierto es que no todo ha de salirnos bien, perfecto o de la noche a la mañana convertirnos en expertos, pero darse la oportunidad de hacer algo que sientes qué puedes al menos intentar para ver qué ocurre, eso es, en definitiva, el principio del milagro.
En mi vida se han obrado pequeños milagros. He aprendido a cuidar plantas, he descubierto que podía cantar, también bailar, hacer bonitas fotografías, pero sin duda el más notorio ha sido descubrir que podía escribir.
Desde ese descubrimiento en su momento hasta hoy, todo han sido pequeños escalones para alcanzar mi particular milagro y esa luna inmensa que a menudo veo en el cielo. Es agotador a veces, otras me invade el desaliento, pero casi siempre hay algo dentro de mí que me hace alzar la cabeza y mirar a esa luna para seguir creyendo en mi milagro. Porque de alguna manera siento que es lo que tengo que hacer, que a pesar de que haya tantos y tantos como yo, para mí también hay un lugar y que puedo tocar la luna con los dedos.
Antes de escribir estas líneas, estuve escuchando un CD de Paul Potts. Para quienes no os suene este nombre, os diré que fue el ganador en un concurso de talentos de Gran Bretaña. Un hombre que al presentarse al casting, no despertó por su aspecto interés para el jurado. Era un vendedor de teléfonos móviles con un rostro simple y no demasiado agraciado que decía cantar ópera nada menos. Trás los primeros arpegios con su voz, no sólo demostró que cantaba, efectivamente, ópera, sino que tenía una voz prodigiosa, un talento natural que le salía como una fuente dichosa de poder manar.
En aquel casting cantó Nessun Dorma, la canción que tanto popularizó Pavarotti. Puso los pelos de punta al auditorio y lo siguió haciendo en las sucesivas veces que cantó esa y otras canciones hasta llegar a la final del concurso que, como digo, ganó por méritos sobrados.
Al escuchar de nuevo el Nessun Dorma en la voz de Paul Potts, he sentido la necesidad de escribir sobre " los milagros". Ha sido el inspirador de este articulo.Él fue un milagro hecho realidad que hoy nos hace disfrutar de su voz prodigiosa. Y lo fue por que creyó en sí mismo. No creyó a quienes le miraban con sorna por sus pretensiones. Yo hoy soy una auténtica fan de Paul Potts, y lo soy por su voz, pero también por el gran ejemplo que dio al mundo y a mí. Al término de estos renglones, vereis un vinculo con el video explicando un poco esta historia. Está en inglés pero...las imagenes y el sonido, bastan para comprender.
Lo que en particular intento deciros hoy es que, tú que puedes pintar, tú que puedes hacer fotografías, tu que puedes trabajar con tus manos la madera, aprender de tu cuerpo para comprender lo que necesitan los demás porque tienes el don de " los yoguis", que tienes imaginación, creatividad, buen oído, buena voz, tú que te nace un gran sentido de la aventura e impetu por descubrir lugares recónditos de tu tierra, de tu país o del mundo para luego difundirlo, que tienes un singular sentido del ritmo, o sientes incluso que puedes ser un prestidigitador con las palabras como lo intento yo, tienes un lugar esperándote para " tu milagro".
Da igual si llega o no a ser un milagro grande o pequeño...lo importante es que lo hagas realidad intentándolo y creyendo en ti mismo, escuchándote, queriéndote y no dejando que nadie te ponga en el lado oculto de la luna.
Asi pues, empieza hoy. Continua con lo que empezaste ayer...y espera a que mañana se haga el milagro. Imagina que le has puesto un cordón atado a la luna y que en cualquier momento, la vas a poder tocar con tus manos.
Si otros pudieron...Tú y yo, también.
Pilar Martinez Fernandez.

viernes, 19 de junio de 2009

¡¡¡¡¡ Lo que cuesta " estar bell@" ¡¡¡¡¡


Articulo publicado en este periódico digital en la sección de " salud".http://es.globedia.com/lo-que-cuesta-estar-bell-



¿ Alguna vez habeís leído la composición de esos productos de higiene y cosmética que utilizamos?. Si. No. No habeis sentido curiosidad...

Los que os hayais tomado la ligera molestia de hacerlo, seguramente os habreis quedado como estabais; sin comprender tanta química. Los que no lo habeís hecho aún, francamente, no sé si recomendaros siquiera que leaís estas líneas, porque en esto ocurre como con los alimentos precocinados y demás; de pararse a pensar y averiguar cómo están hechos y de qué manera, seguramente no los echaríamos en nuestra cesta de la compra ni en nuestro cuerpo.

Pero lo peor del caso, ya no es sólo cómo están hechos y con qué, sino lo que podemos llegar a pagar por ellos sin la garantía de que sean realmente buenos.

No obstante y si estaís decididos a seguir leyendo, permitidme que con los alimentos me enredaré otro día, porque el tema también da para mucho; hoy me voy a centrar en esos mágnificos productos de belleza y cosmética que se venden en farmacias, centros comerciales, perfumerías y hasta en el supermercado del barrio.

Son productos que, aplicados con asiduidad y constancia, dan a nuestra piel, a nuestro cabello y a cada rincón de nuestro cuerpo, la tersura de la eterna juventud y la continúa reparación de lo que, en fin...los años que son así de irreverentes y malvados ellos, nos coloca en el cuerpo y en el rostro en forma de arrugas, manchas, carnes flácidas, pelos que se caen de un sitio para salir en otros y, por supuesto, kilos.

Diculpad la ironía pero es que no deja de tener su gracia el hecho de que paguemos pingües cantidades de dinero de nuestro presupuento familiar, apretado para más colmo de males en estos tiempos de crisis, por algo que no dejan de ser ungüentos un poco más evolucionados de los que solían vender los charlatanes en sus carromatos de antaño por los pueblos. La diferencia hoy la marca el marketing y alguna que otra palabra más acabada en " ing" como " lifting" , " peeling"...y, claro, también mujeres estupendas y tios cachas que a golpe de " photoshop" y demás, nos convencen a través de la televisión y de las revistas de que podemos ser, estar y oler igual que ellos. Menuda mandanga.

Naturalmente, lo que no nos dicen, es lo que cuesta estar bell@. Nos dicen cosas como: " porqué tú lo vales" y tonterías de ese tipo para que nos gastemos en un tarro de crema hidratante de 50ml alrededor de 60 euros, con un envase de culo de vaso superchulo dónde la crema ocupa el mínimo espacio pero decora muy bien tu baño. Claro que, si llegas a tiempo, puedes comprarte la misma crema aprovechando la semana fantástica de El Corte Inglés por tan sólo 40 euros y encima te regalan un serum de prueba y un neceser. Un truquito muy sútil para que compres lo que sigue siendo un tarro demasiado grande para la cantidad de crema hidratante que contiene y compuesta por un montón de cosas que ni entiendes ni sabes si son buenas para tu cara.

Lo dicho, pura charlatanería comercial. Pero permitidme que continue sacando hebra. Para ilustrar un poco esta reflexión personal, he cogido tres productos, cuya marca voy a omitir porque no me pagan por hacer publicidad, para detallaros aqui su composición.

Un exfoliante facial
principios activos: exfoliante de albricoque, aloe vera,cacahuete, caléndula, vitamian E

Ingredientes: Aqua, polyacrylamide, clycereth-26, prunus armeniaca seed powder, c13-c14 isoparaffin, phenosxyetahnol, aloe barbadensis, diosidum lauroamhodiacegtate, laureth-7, calendula officinalis, sodium trideceth sulfate, arachis hipogaea, acrylate/vynyl isodecanoate crosspolymer, sodium carbomer, hexylene glycol, diazolindinyl urea, gyleceruyl oleate, citriz acid, ci 19140, ci 16035, triehetahnolamine, tocopheryl acetate, ethylhexyglycerin, parfum, bht, ascorbyl palmitate, disodium edta, clyceryl oleate.

* yo aqui el albaricoque no lo veo por ningun lado y el cacahuete tampoco. La vitamina E...a saber también dónde estará escondida.

Desodorante roll-on
principios activos: con extractos de seda y alantolina, antimanchas y retardante del vello.

Ingredientes: Aqua, aluminium, clorohidratate,ppg-15, stearul, ether,steareth-2, steareth-20, parfum, Aliantolin, hidrolysed, silk, glycerin, proylene glucol, hidrolyzed soy protein, hypericum perforatum extract, hamamelin virginiana extract, arnica montana flower extract, urea, saliz aiba, extract menthol, salicylic Acid, phenoxyethanol, methylparaben, ethylparaben, propyperaben.

* la seda tampoco la encuentro.

Champu
principios activos: con filtro UV y Rooibos, color y brillo duraderos, repara y protege.

Ingredientes:Aqua, sodium laurethn sulfate, sodium lauroamhocaetate, dimethicone, amodimethicone, acrylate copolumer, sodium chloride, cetyl alcohol, clycol distearate, cocamide , mea, citric acid, palyquaternium.10, polyauaternium.-22, tetrasodium EDTA, PEG-8, tocopherol, ascorbyl palmitarte, ascorbic acid, propylene glycol, diazolidinyl urea, lodopropynyl, Butylcarbamate, benzyl alcohol, clycerin, aspalathus, lienaris leaf extract, benzophenone-4, CI 18050, parfum, butylphenyl methylpropional, cynnamyl alcohol, citornellol, geraniol.

* El Rooibos tampoco lo encuentro.

Ya sé lo que os ha ocurrido. A parte de no encontrar igual que yo ciertos principios activos, os habeis cansado de leer. No creais, a mí también me ha cansado escribir semejante verborrea pero el fin no era otro que demostraros lo que nos venden, lo que nos echamos al cuerpo y lo que encima pagamos por ello sin saber realmente lo que nos estamos echando en nuestra cara, en nuestras axilas o en nuestro cuero cabelludo.

Pero dejadme que os haga un pequeño inciso. Vereis que en los ingredientes del desodorante os he puesto en negrita con cierta premeditación " Salicylic acid".

Por curiosidad busqué en internet este compuesto y la enciclopedia Wikipedia lo define así:

" Ácido salicílico (de la palabra latina para el sauce,
Salix, de cuya corteza se puede obtener). De color cristalino, este ácido orgánico se utiliza ampliamente en síntesis orgánica y funciona como una hormona vegetal, que se deriva del metabolismo de la salicina. Además de ser un compuesto que es químicamente similar pero no idéntico al componente activo de la aspirina (ácido acetilsalicílico), es probablemente mejor conocido por su uso en tratamientos anti-acné.

Mi pregunta es : ¿ y para qué hace falta en un desodorante un compuesto que trata el acne? y más aún ¿ Con principios similares, aunque no idénticos ¡ faltaría más¡, a los de la aspirina?.
Se me ocurre que quizá es para evitar en la axila esos molestos " golondrinos"...que sé yo.

Pues imaginaros lo demás. Infinidad de compuestos que, dicho sea de paso, si alguno podeís traducir, más de uno respirariamos algo más tranquilos sabiendo que no nos estamos echando a paletazos química y más química de dudosas reacciones y encima pagando por ellos precios a veces de puro escándalo. Porque, no os confudaís, por mucha alta cosmetíca que digan ser determinadas franquicias y marcas, no dejan de vender química en tarros de cristal que hacen el laboratorios por puro negocio a costa de nosotros, cándidos que creemos comprar panaceas de eterna juventud.

Dicho esto, mi conclusión es que debemos cuidarnos, sí, pero sin obsesionarnos con la belleza ni pagando lo que quieran pedirnos por tanta química envasada y perfumada. que dicho sea de paso, a saber si son beneficiosas o por el contrario nocivas a medio o largo plazo, porque se le echa la culpa al sol y a la merma de la capa de ozono ante el cáncer de piel, pero quién sabe si ante el cáncer, no habría que empezar a buscar las causas en aquello que nos echamos en la piel y en lo que comemos.

Yo, después de lo visto, estoy pensandome muy seriamente volver a lo que hacían nuestra abuelas; agua y jabón y tan ricamente. Yo recuerdo el cutis de mis abuelas y puedo deciros que estarían arrugadas, pero besarlas era hundir los labios en una piel limpia con olor a ternura. Y esas cosas...¡ Que quereis que os diga¡, no se venden en tarros. No señor.


Pilar Martinez Fernandez.